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miércoles, 1 de octubre de 2014

Mensajes de la vida póstuma

El científico americano George Meek,  asegura que existe hoy evidencia innegable de la continuación de la vida. Véase "Almas perdidas. El suicidio". El argumento que sigue no es un argumento académico legal, ni teórico, ni un resumen analítico. Como investigador de mentalidad abierta se propuso investigar la evidencia existente sobre la continuidad de la vida después de la muerte y, con otros, probar las pretensiones de que la comunicación con otras inteligencias del más allá era posible.

Después de muchos años de investigar seriamente, llegó a la conclusión de que existe una cantidad de evidencia la que, tomada en su conjunto, prueba absoluta e incalificadamente el caso a favor de la continuidad de la vida.

Afirma que "en los últimos veinte y cinco años la humanidad ha aprendido más sobre lo que sucede cuando morimos que lo que aprendió en todos los períodos de la historia escrita".

El gran científico Dr. Robert Crookall, quien acometió el estudio sistemático de muchas fuentes y de cientos de comunicaciones de la vida póstuma, publicó los resultados en su libro "The Supreme Adventure", "La Aventura Suprema"(1961).

Su trabajo es considerado "científico"' porque examina la evidencia concienzuda y objetivamente, es internamente coherente y provee hipótesis consistentes con el gran volumen de evidencia verdadera.

Crookall se maravilló de la consistencia de la evidencia que nos viene de todo el mundo. Las comunicaciones de todos los países, Brasil, Inglaterra, África del Sur, Tibet, Europa, India y Australia son todas consistentes. Se maravilló al darse cuenta que eran idénticas a las creencias de los nativos de las Islas de Hawaii, separados de otras civilizaciones durante años antes de su descubrimiento por el capitán Cook en 1778. Maravillose también de la consistencia de la evidencia proporcionada por la gente que ha tenido experiencias extra corporales y las comunicaciones de los mediums de alto nivel.

"Leer, no para contradecir o invalidar, ni para creer o dar por sentado, sino que para ponderar y considerar". (Sir Francis Bacon)

¿Que pasa cuando morimos?

Todos los humanos sobrevivimos a la muerte física, irrespectivamente de sus creencias.

En el momento de la muerte tomamos nuestra mente con todas nuestras experiencias, nuestro carácter y nuestro cuerpo etéreo, que es un duplicado de nuestro cuerpo terrenal. Inmediatamente después de la muerte física muchos sentirán la necesidad urgente de levantarse hacia arriba.

El estado mental en el momento de la muerte es crucial. Algunos cruzan conscientemente y reconocen a los seres queridos que llegan a darles la bienvenida, otros están inconscientes y son llevados a un lugar de reposo especial.

Aquellos que en la tierra están profundamente atrapados por fuertes adicciones, drogas, alcohol, juegos de azar, tabaco, o que tienen una indulgencia excesiva del sexo, pueden ser atrapados en el nivel astral tratando de satisfacerlas.

En el instante de la muerte a algunas personas les resulta fácil separarse de su cuerpo físico. Otros necesitan que los ayuden activamente para la transición. Algunos muy materialistas tienen un cuerpo duplicado muy pesado y les será más difícil separarse de su cuerpo físico ya inservible.

Algunos alucinógenos tienen la potencia de sacar al cuerpo duplicado fuera del cuerpo físico. Los drogadictos, vistos por las entidades de la vida póstuma,tienen un semblante patético, como si no tuvieran espíritu. Lucen vacíos detrás de sus ojos. Al ver un cuerpo vacío otras entidades inferiores tratan de entrar en el cuerpo del drogadicto, entonces sucede la posesión.

No hay tal cosa como cielo "arriba en el espacio" ni "infierno abajo". La localización de la vida póstuma no cambia del plano terrenal, las diferentes esferas se interpenetran desde las más altas vibraciones hasta las más bajas.

Quienes tiene ideas fijas, inalterables y dogmáticas, acerca de lo que nos espera inmediatamente después de la muerte, están sujetos a experimentar serios problemas.

Los ateos, los agnósticos y otros pueden no tener dificultad en pasar a las altas esferas, lo que hicieron en su vida y la motivación para hacerlo es lo importante, no lo que creyeron.

Amor, amor incondicional, es la fuerza conocida más poderosa del universo.

El amor incondicional es el lazo irrecuperable con nuestros seres queridos en la vida póstuma.

La gente sensata común son recibidos por sus seres queridos, las almas gemelas se reunen. Las Inteligencias Superiores nos informan que nuestra apariencia en la vida póstuma regresa a su mejor edad.

Los seres queridos en la vida póstuma, los recién llegados y otros, tienen la potestad de visitar a sus seres queridos todavía en la tierra.

A los seres queridos recién llegados, usualmente en los tres primeros meses de transición, se les permite que trasmitan a través de mensajes visuales, sueños, apariciones y otros medios,la evidencia de que están vivos.

El tipo de vida a llevar en la vida póstuma, la belleza, la paz, la luz y el amor que espera a la mayoría de la gente, es inimaginable.

Uno todavía puede aprender lecciones espirituales en la vida póstuma y aún progresar a esferas más altas y más bellas.

Una vez ya en la vida póstuma, se experimenta la sensación de una enorme liviandad.

Las incapacidades físicas que la gente tiene en la tierra desaparecerán una vez que se hayan ajustado mentalmente, no habrá deformidades, enfermedades, ceguera ni ninguna otra cosa que los afectaba adversamente en la tierra.

La mente tiene un enorme poder en la vida póstuma. Puede crear materia allí y puede transportar su cuerpo con la velocidad del pensamiento, así si uno se imagina que está en cualquier lugar del mundo, allí llega instantáneamente.

Quienes eran malos consistentemente, son dejados solos, o son encontrados por otros con las mismas bajas vibraciones, con la misma espiritualidad muy baja para ser atraídos por las esferas más bajas y oscuras.

Algunas personas de la tierra tienen una mejor transición a la vida póstuma que otras. Cuanto mayor conocimiento tenemos de la vida póstuma tanto más fácil es la transición.

Algunos se quedan entrampados "entre los dos mundos". Al sentir su cuerpo sólido no aceptan que en realidad están muertos. Muchos entran en confusión mental y pueden perderse durante décadas y aún más.

La energía positiva o negativa es un "boomerang". Cuando le enviamos buena energía a alguien, esa buena energía nos es devuelta tarde o temprano. Si enviamos energía negativa siendo deshonestos, o haciendo trampa, o mintiendo, o asediando, o desacreditando, o haciéndole daño a alguien, esa clase de energía negativa inevitablemente regresa a nosotros.

Cosechamos lo que sembramos, es la reconocida ley espiritual universal. Karma significa que nada se escapa. Todos los actos negativos contra los demás tienen que ser experimentados en carne propia con el propósito de continuar progresando espiritualmente.

Todo pensamiento, toda palabra y toda acción son registrados. En la revisión de nuestras propias vidas todos experimentaremos los efectos de todos ellos.

En las altas esferas es posible recordarlo todo y ver tridimensionalmete cualquier evento en cualquier período de nuestra existencia.

El abuso del poder y el hostigamiento sistemático de los demás son dos de las acciones más kármicas. Un karma horroroso espera a aquellos cuya misión era proteger a la sociedad pero que intencionalmente abusaron de su poder, se entregaron a trasgresiones arbitrarias y causaron daños y perjuicios a los demás.

Nadie será excusado de su mal comportamiento aduciendo que sólo cumplía órdenes.

La crueldad mental o física contra seres humanos o animales, es altamente kármica y nunca se justifica.

Después de llegar a los reinos más oscuros, aquellos que consistentemente hostigaron a otros tendrán que disculparse y pedir perdón a las víctimas antes de que puedan progresar. Sólo las víctimas inocentes tienen el poder de remover la culpa de aquellos que infringieron castigos inhumanos, asesinatos, hostigamiento o crueldad.

Si quienes fueron crueles y hostigaron a otros no son perdonados, permanecerán en su condición miserable hasta que sean perdonados.

El infierno por toda una eternidad y la condenación eterna fueron inventados por el hombre para manipular los corazones y mentes de los desprevenidos. No existen. Si bien es cierto que en la vida póstuma Hay esferas inferiores que son particularmente oscuras, desagradables y aún apavorantes. Algunos las llaman "infierno". no se llega allí por toda una eternidad. La Ley del Progreso universal asegura que alguna vez en el futuro, aquellos con bajas vibraciones eventualmente, aún si les toma miles de años, obtienen vibraciones más elevadas y pueden graduarse a esferas superiores.

Nadie nos juzga ni nos condena a las esferas inferiores. Nos condenamos nosotros mismos a las esferas horrorosas por nuestras bajas vibraciones, o baja espiritualidad que adquirimos durante nuestras vidas en la tierra.

¿Conversión en el lecho de muerte? Hemos sido informados por las Fuentes Elevadas, y nos lo repiten continuamente, que inmediatamente después de la muerte nuestras vibraciones no cambian, aún si nos arrepentimos poco antes de morir. Nos llevamos las vibraciones acumuladas que adquirimos "espiritualidad", o perdimos, durante toda nuestra vida en la tierra. El bautismo y el arrepentimiento son absolutamente absurdos como un medio de obtener "un mejor trato" inmediatamente antes de la muerte.

Si Ud. le ayuda tan solo a una persona a obtener el conocimiento verdadero, Ud. habrá justificado su existencia en la tierra.

Impedir a los demás el acceso al conocimiento de la verdad es altamente kármico.

Nadie en la tierra ni en ninguna parte puede dañarte espiritualmente.

No nacemos iguales espiritualmente.

El egoísmo es una de las mayores trasgresiones contra la espiritualidad y es altamente kármico.

No todos tenemos que "reencarnar". Si usted ha pagado sus deudas kármicas, usted no tiene que regresar a la tierra de nuevo.

No venimos a este mundo a una vida de ensueño, sin pena, sin sufrimiento y sin problemas. Cuanto más variada sean nuestras experiencias, cuanto más aprendamos de nuestros errores, tanto más valiosa es nuestra existencia.

Muchos de nosotros seremos defraudados, denigrados y perseguidos injustamente ... pero se hará justicia ... no en este mundo pero ciertamente en la vida venidera.

Las leyes universales funcionan aunque no las conozcamos.

Siempre que hay una inconsistencia entre la ciencia y las creencias, tales como la religión, las creencias tradicionales, o el escepticismo, la ciencia prevalece inevitablemente.

Ser religioso no quiere decir necesariamente ser espiritual.

No participar en los ritos religiosos, bautismo, confesiones, y no creer en dogmas ni en doctrinas, no le impide a nadie de alcanzar la mayor espiritualidad ni las esferas superiores de la vida póstuma.

En la vida póstuma la comunicación se hace por telepatía.

La comunicación entre los dos mundos, la vida terrenal y la vida póstuma, puede hacerse y se hace por telepatía.

Hay algunos peligros inherentes en comunicarse con las entidades de la vida póstuma.

Quienes están en la vida póstuma pueden leer nuestras mentes y poner ideas y pensamientos en nuestras mentes. Las entidades más bajas y traviesas pueden poner ideas y pensamientos negativos, y los seres positivos y más iluminados nos ayudan con ideas y pensamientos positivos. Mucho se deja para hacer uso de nuestro libre albedrío.

Estamos en libertad de llamar a los poderosos protectores de la vida póstuma para que nos ayuden a enfrentar los problemas diarios pero ellos no decidirán por nosostros.

Los materialistas y demás gastan mucho tiempo preocupándose por los últimos diez o veinte años en la tierra y no gastan ni una pequeña fracción de su tiempo pensando en lo que les va a pasar en los siguientes diez o veinte mil años, cincuenta mil años ... incluso mucho más.

Lo que le pase a una persona que se suicide depende de muchas cosas. La motivación es siempre muy importante. Por ejemplo, habrá una gran diferencia entre uno que comete suicidio por la muerte inevitable y otro que se suicida para evitar responsabilidades. Quienes se quitan la vida para evitar problemas y responsabilidades probablemente aumenten sus problemas y responsabilidades en la vida póstuma.

Hay diferentes niveles de esferas en la vida póstuma, desde las vibraciones más bajas hasta las más altas. Al morir físicamente vamos a la esfera que mejor se adecue a las vibraciones que acumulamos durante nuestra vida en la tierra. Poniéndolo en forma simple, la mayor parte de la gente va a la "tercera" esfera. Cuanto más altas son las vibraciones, tanto mejor son las condiciones. Las que nos llevarán a esferas más altas. Somos informados que las esferas más altas son demasiado bellas para imaginarlas. Para aquellos con vibraciones muy bajas, existen muy serios problemas.

Consistente con la Ley del Progreso, eventualmente, aún si toma miles de años, todos llegaremos a las altas esferas.

Las personas semejantes se atraen entre si. A diferencia de lo que sucede en el plano terrenal, quienes tienen bajas vibraciones no se pueden mezclar libremente con quienes están en las esferas elevadas.

Hay realmente una guerra entre las Fuerzas de la Luz y las Fuerzas de la Oscuridad. Quienes continuamente dispersan oscuridad: ignorancia, propaganda falsa y perniciosa, odio, hostigamiento a los demás, abuso de poder, mentiras, estafas, dominación para explotar y otras energías negativas, atraerán y muy probablemente formarán parte de las Fuerzas de la Oscuridad. Quienes trabajan y divulgan un mayor entendimiento, conocimiento, paz, amor, luz, armonía, y otras energías positivas, atraerán y formarán parte de las Fuerzas de la Luz.

Responsabilidad propia a fin de cuentas, cada uno es responsable de sus propios actos y omisiones durante su vida en el plano terrenal.

martes, 16 de septiembre de 2014

Almas perdidas. El suicidio II

Parte segunda.

Nuestra experiencia al respecto, se centra únicamente y por el momento, en una sanación que realizamos hace algunos años en un pequeño pueblo de la provincia de Madrid.

Todo comenzó con una llamada telefónica. Germán es un escultor que conocemos hace tiempo, además de tener una incipiente amistad con el, seguíamos su obra en las exposiciones que realizaba en Cuenca, una ciudad con extenso recorrido sobre arte abstracto. Además en el año 2004 cursamos juntos la maestría de Reiki que fue impartida en la facultad de Enfermería de Madrid.

El periplo de Germán con su hermano Juan, antes del fallecimiento de este, fue arduo. Conocedor de las terapias alternativas recorrió diversos caminos en busca de una solución para el cáncer de Juan, desahuciado por la medicina convencional. Su entrega incluso le llevó a desplazarse a Cuba en busca de alguna esperanza, pero su hermano finalmente falleció después de un largo periodo de enfermedad.

La unión de los dos hermanos había sido muy intensa pues se remontaba a la niñez. El golpe fue duro para Germán, pero su fortaleza y conocimiento sobre el ciclo de la vida atenuaron parte de esa tristeza. Después de coincidir por última vez en persona en el funeral de su hermano Juan, por circunstancias personales dejamos de vernos con la asiduidad anterior, pero normalmente cada cierto tiempo manteníamos alguna conversación telefónica.

Pasado algún tiempo del suceso, tuve una fuerte intuición y decidí devolverle la llamada. Cuando oyó mi voz al otro lado del hilo telefónico se puso muy contento. ¿Que tal te va? me preguntó. Estuvimos charlando un rato, y me comentó que después del suceso se había apartado en cierto modo del tema espiritual y únicamente se dedicaba a dar algunas sesiones esporádicas de Reiki, pero exclusivamente a familiares y conocidos. Creo que se había desencantado un poco con el fallecimiento de su hermano y había apartado temporalmente su camino espiritual. El no era una persona religiosa, pero si creia en una entidad superior a la que había pedido insistentemente la remisión de la enfermedad de su hermano.

Después de un rato de charla me contó algo que me sorprendió, me refirió que últimamente había tenido sensaciones muy extrañas. Había percibido que su hermano le vigilaba en el taller de escultura que tiene en la planta baja de su casa, y que en algún momento hasta había llegado a tocarle. Me dijo que no le había contado de momento nada a Charo su mujer, ni por supuesto a ninguno de sus hijos. Después de relatarme detalladamente las sensaciones vividas, me refirió algo contrariado que unos días atrás había quedado en el chalet con una médium para ponerse en contacto con su hermano, pero que había resultado inútil. La conversación cambió de derrotero, y continuamos hablando de otros temas. En un momento de la charla decidí apartarme mentalmente de esta para preguntar si realmente era su hermano quien me refería que le observaba en el taller, me dijeron que si, que quería comunicarse con él. A continuación pregunté si teníamos permiso para realizar esa sesión, a lo que obtuve nuevamente una respuesta afirmativa. Antes de despedirnos le comuniqué que si lo deseaba podíamos intentar contactar algún día con su hermano. Sorprendido a la par que ilusionado me dijo que si yo sabía como hacerlo, y que si tenía alguna experiencia previa, le respondí que se podía intentar, que en algún caso había sido factible, y que nuestra continuidad en el tema espiritual nos había acercado a esta posibilidad, pero que en definitiva dependía de el y de su capacidad de relajación. Así quedo todo, pendiente de confirmar el día de la sesión.

A la mañana siguiente, desayunando con Angeles le conté lo sucedido. Era fin de semana y nos marchábamos a nuestra casa de la sierra, así que decidimos hacer alli una conexión y preparar la futura sesión de sanación. Quiero aclarar que nos referimos a esta sesión como una sanación, por el simple hecho de que el aspecto más valioso de la sanación espiritual, y por supuesto el más relevante, es la sanación de la conciencia y el espíritu. En muchos casos con este tipo de contactos se busca el cambio en la conciencia individual, además de la resolución definitiva de aspectos pendientes, y la liberación a través del conocimiento y el perdón.

Una vez en la sierra, a la caída de la tarde, durante la conexión, nos advirtieron que el eje fundamental de aquella sesión no era el encuentro entre los dos hermanos, que este contacto tan esperado por supuesto tenia gran importancia, pero que había una situación que resolver de mayor calado. Nuestra sorpresa fue evidente, pues al preguntar de qué se trataba, nos dijeron que se desvelaría durante la sesión, pero que era de vital importancia que participara en la sanación Charo, la mujer de Germán.

Con la fuerza y la valentía que otorga la fe, y por supuesto con el permiso recibido, allí estábamos el día acordado a la hora prevista, en la casa de Germán y Charo. Yo conocía aquel bonito chalet situado en un paraje campero, pues había estado con anterioridad en el taller de Germán, viendo su obra escultórica antes de una exposición realizada por este. Ángeles lo visitaba por primera vez. Después del saludo de rigor y de un rato de distendida charla, le comunicamos a Charo que ella también iba a participar en la sanación, lo cual le sorprendió en cierto modo, pues difería de lo que le había explicado Germán con anterioridad. Después de degustar unos deliciosos canapés, decidimos apurar los refrescos antes de comenzar la sesión.

Optamos por realizar la sanación en el taller de escultura utilizando la camilla que Germán usaba para sus sesiones Reiki. El primer paso fue limpiar de energías la sala. Germán esta visiblemente inquieto, mientras que Charo se mostraba bastante relajada. El primero en tumbarse en la camilla fue German. Comenzamos la relajación mientras las velas iluminaban la oscuridad de la estancia. Después de realizar una sanación a Germán, pasados breves instantes apareció su hermano Juan que comenzó a llamarle por su nombre. La mente de German se mantenía inquieta y no conseguía escucharle. Después de varios intentos por relajarle, vimos que estaba bloqueado. Charo expectante, sentada en una silla enfrente de German, escuchaba con asombro las conversaciones que Ángeles y yo manteníamos con alguien que no podía ver y suponía que era Juan, su cuñado. Después de varios intentos por conseguir la relajación de Germán, y no conseguirlo, decidimos preguntar al espíritu desencarnado de Juan que esperaba pacientemente, si quería que nosotros le transmitiéramos el mensaje a Germán. Juan no acepto, argumentando que él personalmente quería dárselo. Pedimos a Juan que abrazase a su hermano a lo cual accedió. German fue incapaz de verle ni oírle pero pudo sentir inmensos escalofríos cada vez que su hermano le rodeaba con su cuerpo etéreo.

Después de los resultados obtenidos decidimos finalizar la sesión de German. Al levantarse de la camilla le notamos algo contrariado. Sus expectativas eran distintas a lo que había sucedido, pero nosotros no podíamos hacer nada más, si él era incapaz de relajarse para acceder a un plano más elevado.

Ahora era el momento de Charo, que aún después de su asombro, las energías de la sesión la mantenían en un estado de absoluta calma. Una vez tumbada en la camilla y con Germán expectante en la silla de enfrente, comenzamos con la sanación. Al finalizar esta Charo comenzó a ver una luz que terminó convirtiéndose en una gran claridad que la invadía, una vez dentro de la luz la guiamos a través de ella, y salió al astral sin ninguna dificultad. Allí la esperaban familiares fallecidos, entre ellos su padre, del que no había podido despedirse antes de la muerte de este. Nosotros nos apartamos y la dejamos que se comunicara con los suyos.

La sala estaba en silencio, Germán expectante, los pulsos de la luz de las velas desvelaban nuestras siluetas. Pasado un rato, Charo nos indicó que sus familiares ya se habían marchado, y que la gran luz que la invadía había desaparecido. Ángeles y yo procedimos a cerrar la sesión y encender las luces del taller.

La cara de Charo era especial, tenía una intensa dulzura en los ojos. Estaba muy sorprendida pues nunca había imaginado que algo así pudiera suceder. Dejamos el taller para subir a la planta de arriba, y nos sentamos en los sofás del salón. Al rato de comenzar a charlar sobre aquel fantástico suceso Ángeles me hizo una seña, me acerque disimuladamente a ella y me dijo, !Está aquí la hermana pequeña de Charo¡, !Me está diciendo que se suicidó¡. Ángeles tiene desarrollada una gran capacidad extrasensorial. En ese momento recordé las palabras nuestro guía espiritual cuando nos advertía de que algo esencial se desvelaría durante la sesión. No quiero decir con esto que el encuentro de Germán y Charo con sus familiares no fuera algo excepcional, pero la llegada del alma perdida de Esther la hermana de Charo, llenaba de sentido aquellas palabras.

La sorpresa de Charo fue monumental. Ángeles empezó a canalizar a Esther, mientras ella estaba estupefacta por los detalles que relataba la boca de Ángeles sobre la convivencia de ambas. Era evidente que su hermana estaba allí, los sucesos narrados y la forma de expresarse eran únicamente familiares a ella. Nadie los conocía con anterioridad. Germán estaba superado por la situación, su desarrollo espiritual aun no le permitía encajar esa situación, necesitaba tiempo. La conversación entre Esther y Charo, a través de la canalización de Ángeles, sirvió para que ambas hermanas lograran entenderse mutuamente y pudieran en definitiva sanar aquella situación. En la conversación salieron a relucir distintos aspectos que aun no estaban superados por parte de Germán, conocedor en gran medida del suceso. La figura del marido de Esther y el comportamiento posterior a su muerte, contrariaban a Germán, incapaz de entender a ambos. La falta de comunicación entre Charo y German sobre el suceso se hizo evidente, apareciendo detalles ocultos para Charo sobre la relación entre sus hijos y sus sobrinos, los hijos de Esther.

Durante la cena, por cierto deliciosa, preparada por Germán, este optó por que el tema principal de conversación se alejara del ámbito familiar, mientras que Charo mostraba la necesidad de tener alguna última conversación con su hermana Esther, todavía presente, pero oculta a todos menos a Ángeles. Nosotros, respetamos su decisión.

Después de aquella intensa jornada, nos despedimos con la sensación que Germán se quedaba aliviado con nuestra marcha, situación que entendíamos perfectamente. Charo se mostró encantadora como de costumbre. Nos montamos en el coche y pusimos rumbo a casa. De camino, Ángeles me indicó que Esther venia en el asiento trasero con la intención de que la condujéramos a la luz. Durante el viaje estuvimos hablando del tema de Germán y Charo, en el cual Esther participó desvelándonos algunos detalles interesantes, y explicándonos los motivos de su suicidio. Nuestro amor hacia Esther era evidente y ella lo sentía.

Pasados unos días de aquella velada, preparamos una sesión y conducimos a Esther a la luz. Así se nos indicó. Ella sabe que la amamos profundamente y que algún día nos encontraremos. El único sin sabor, es el hecho que Charo desconozca por el momento el final de esta bonita historia, creo que sería importante para un sanación completa.

Ignoramos aun cual son los mecanismos para que estas almas evolucionen desde planos inferiores hasta poder alcanzar la luz, es un misterio que espíritus les ayudan. Alguna vez hemos visto la situación de almas descarriadas en un estado de gran oscuridad, y aunque este no era el caso, sin duda el espíritu de Esther había pasado por una evolución previa al encuentro. El contacto de Ester con su hermana, y la sanación de la relación, intuimos que fue el último paso para abandonar definitivamente su situación. Según Leadbeater, las almas que se arrancan de forma apresurada de la vida física cuando están llenas de salud y fuerza, ya sea por accidente o por suicidio, se encuentra en el plano astral en unas condiciones que difieren considerablemente de las que rodean al que muere por edad o bien por enfermedad, véase "Almas perdidas. El suicidio""Dulce niña de mi mente".


Esta situación la podemos corroborar, pero queremos matizar que sucede también en casos de espíritus que no han alcanzado un mínimo grado de vibración en vida, y por tanto son incapaces de abandonar posteriormente el plano astral inferior. En el caso de los suicidios, el dolor y sufrimiento son tan grandes que hemos sido incapaces de indagar más en ello. Muchos dejan hijos, cónyuge y familiares, pero lo cierto es que siguen dentro del plan divino, dentro de este juego de evolución en el que todos nos encontramos inmersos. Dentro… de un juego perfecto.

viernes, 1 de agosto de 2014

Almas perdidas. El suicidio

Parte primera.

La lectura de los grandes videntes que ha dado la historia, sobre los espíritus después del suicidio, resulta negativa en la mayoría de los casos. las cartas de la excelente vidente Helena Roerich escritas hacia 1930, también se inclinan por una visión negativa sobre el espíritu del suicida. Una de sus cartas relata lo siguiente:

Los suicidas permanecen normalmente en los estratos que están mas próximos a la tierra, porque la atracción magnética de sus energías hacia la tierra no están superadas todavía. Su cuerpo etéreo les ciñe especialmente a las sensaciones terrenales. Si tienen la conciencia perturbada durante su vida, esta perturbación se intensificará aún mas después de la separación del cuerpo físico.

Helena Roerich también afirmó que dichas almas permanecerían “en un estado de semisomnolencia”.

El reverendo Charles Leadbeater, gran clarividente y autor de diferentes tratados sobre espiritualidad, véase "El despertar de la kundalini" afirma que los suicidas tendían a estar especialmente conscientes de su desagradable entorno en el plano astral inferior.

Se entenderá fácilmente que el hombre que es arrancado de forma apresurada de la vida física cuando está lleno de salud y fuerza, ya sea por accidente o por suicidio, se encuentra en el plano astral en unas condiciones que difieren considerablemente de las que rodean al que muere por edad o bien por enfermedad… En el caso de la muerte accidental o del suicidio… una gran cantidad de materia astral del tipo más burdo todavía está adherida a la personalidad, por lo que, consecuentemente, se mantiene en la séptima subdivisión del plano o subdivisión más baja, que ya se ha descrito como algo que puede ser cualquier cosa menos un lugar permanentemente agradable.

En la actualidad algunos médiums, tienen una visión similar, pero difieren en cuanto a dónde puede terminar un suicida. Además, reconocen la existencia de espíritus que ayudan a estas almas perdidas a avanzar espiritualmente hacia un plano mejor de existencia.

Elsie Sechrist, amiga del médium Edgar Cayce y autora del libro, "Los sueños: un espejo mágico", relataba que los suicidas pueden terminar en una situación terrible, muy distinta de la que habían previsto. Sechrist conoció a un hombre que se había enamorado de su secretaria. Los dos se habían suicidado con el deseo de estar juntos. Sin embargo, después de sus muertes Sechrist describe lo siguiente.

Una noche estaba rezando por ellos, me quedé dormida y tuve un sueño muy vivido. En el sueño era por la noche. Vi al hombre solo junto a una gran masa de agua muy oscura, rodeado de una absoluta oscuridad. Llamaba a su secretaria con la voz humana más lastimera que yo había oído jamás: “Celia, Celia, Celia”. Aunque se habían suicidado juntos, cada uno de ellos estaba ahora completamente solo. La escena fue de una total desolación: oscura, lúgubre y deprimente.

Otras fuentes sugieren que los suicidas pueden, de hecho, encontrarse atrapados en tales situaciones, ya se deba en parte a su carga psicológica o a otras razones.

Georges Meek, científico americano pionero de la comunicación electrónica con el Más Allá, y fundador de la publicación Metascience, utilizó la transcomunicación instrumental para ver cuánto tiempo podrían estar los suicidas atascados en el plano astral inferior con los siguientes resultados.

El suicida sólo se ha hecho daño a sí mismo y, si acaso, a sus seres queridos. Normalmente está de inmediato lleno de remordimientos. Cuando se ofrece ayuda y orientación, es probable que el suicida responda de buena gana. Cuan rápido absorba las enseñanzas que se le ofrecen será lo que determine con qué rapidez va a avanzar a un nivel más hospitalario.

Podemos entender que no hay un tiempo establecido de permanencia de un alma en el plano astral inferior, sino que el tiempo varía según lo rápido que se pueda comprender el espíritu y con ello elevar su estado de vibración.

Pamela Rae Heath autora del libro "Suicidio: El Libro Que Puede Salvar Miles De Vidas" relata lo siguiente.

Las experiencias cercanas a la muerte suicidas abarcan todo el espectro, desde infernales a celestiales, y pueden incluir el típico encuentro con seres superiores y la revisión de la vida. Tal vez debido a ello, los que se han provocado una experiencia cercana a la muerte mediante un intento de suicidio mostrarán las mismas reacciones mezcladas con respecto a lo que sucede a aquellos que se lo han provocado por otros medios. Algunos se benefician mientras que otros no.

El neuropsiquiatra e investigador canadiense de vidas pasadas Joel Whitton, se unió al investigador independiente de la reencarnación Joe Fisher, para colaborar en un libro acerca de las memorias de experiencias del reino de los espíritus entre dos encarnaciones obtenidas por regresión hipnótica. En un caso, describen la experiencia de una mujer que regresó a una vida en España, después de haberse tirado por una ventana.

La calle se apresuró a recibirla y ella sintió su impacto entumecedor seguido de las ruedas de un carruaje tirado por un caballo que le aplastó el pecho. Pero también estaba consciente, desde una perspectiva más alta, de su cuerpo desparramado sobre los adoquines… Qué trivial era esta cáscara mortal ahora que una luz cegadora la obligaba a fijar su atención arriba… Se había adentrado en la luz, una luz más brillante, más deslumbrante que el sol, y sin embargo carente de toda sensación de calor. Este resplandor absorbente irradiaba paz y serenidad y, muy relajada, ella se deleitaba en su benevolencia. También tenía la impresión de estar encerrada en un túnel o en un tubo o en un capullo. Las palabras eran bastante inadecuadas para la tarea de describir el esplendoroso entorno por el que había sido arrastrada a una velocidad increíble. Después de que se le pasara la conmoción de morir, “La tristeza era tan intensa que tenía ganas de llorar. Me brotaban las lágrimas”.

William Dudley Pelley fue un político, extremista y espiritualista, que ofreció un interesante relato de la experiencia cercana a la muerte de un suicida.

Un joven llamado Charles Riley era un estudiante de medicina que había ingerido una gran dosis de cianuro porque su prometida le había dejado plantado por otro hombre. Le llevaron urgentemente al Hospital de urgencias de San Francisco, y a su llegada su cuerpo ya no mostraba signos de vida. Estaba, según todas las pruebas y apariencias, tan muerto como podía estarlo… El doctor Greiger le inyectó una solución de un nuevo preparado, Methylene Blue, y en quince minutos el aspirante a suicida estaba respirando casi con normalidad… Charlie Riley dijo, totalmente recuperado: “No… no tenía ninguna sensación, excepto un entumecimiento que empezaba en las extremidades y se esparcía lentamente por todo mi sistema físico. No hubo rigidez muscular al irme a pique…”. Incluso cuando estaba supuestamente muerto, tenía una clara sensación de estar flotando. No había nada de la oscuridad común que se reconoce como la muerte. Me sentía como si estuviera saliendo a la luz, a un inmenso lugar resplandeciente de serena luz solar, como si entrara en un mundo nuevo y misterioso… No me sentía trágico al respecto, sólo tremendamente sorprendido y feliz de encontrarme a mí mismo todavía consciente… Recuerdo una sensación de alivio bien definida, algo así como si emergiera desde una habitación en penumbra a una luminosidad repentina.

Podemos observar que se produce una diversidad de reacciones cuando las almas cruzan por primera vez la vida del más allá. Con frecuencia tienen la sensación de ser muy ligeros o de estar flotando. Algunos sienten frustración, que se exacerba si no se dan cuenta de que la razón por la que otros los ignoran es porque están muertos. Otros experimentan una gran belleza y una gran paz. Las experiencias cercanas a la muerte parecen reflejar las variaciones emocionales que las almas pueden sentir al pasar al otro lado. Una diferencia entre los dos grupos es que la intensa frustración que experimentan en su nuevo estado muchos de los que han logrado suicidarse, puede permitirles llevar a cabo impresionantes actos de telequinesia como forma de comunicación con los que han dejado atrás.

El investigador japonés contemporáneo Hiroshi Motoyama, del que hemos hablado en este blog, véase "Las energías sutiles del ser humano II" o "El despertar de la kundalini II" también ha detectado que con frecuencia los muertos ignoran su condición.

Al igual que muchos espíritus no son conscientes en vida, tampoco son conscientes de lo que pasa en el proceso de la muerte. Más adelante analizaré el mecanismo que se produce al morir, baste por ahora decir que la mayoría de la gente no se da cuenta inmediatamente de que está “muerta”, incluso después de que su alma haya dejado el cuerpo. El espíritu sigue guardando y alimentándose de una cierta cantidad de energía que traslada desde la dimensión física y sigue dirigiéndose hacia este plano. Esta energía se disipa en una o dos semanas, y después empieza un periodo difícil… Es posible que el espíritu se encuentre solo, en una especie de pozo oscuro y profundo y no pueda entender dónde está o qué está haciendo allí. He visto que esta dolorosa situación se prolonga durante dos o tres semanas en algunos casos, y durante uno o dos meses en otros. Tarde o temprano, el espíritu individual se da cuenta de lo que ha sucedido y acepta el hecho de su muerte. Entonces estará preparado para pasar al siguiente lugar de existencia determinado por el karma.

El parapsicólogo filipino Jaime Licauco describió un caso aún más dramático de un suicida que después de haberse cortado las venas no podía entender que ya estaba muerto, por lo que siguió intentando matarse una y otra vez.

Un vidente vio lo que hizo. Su espíritu siguió cortándose las venas, aunque su cuerpo físico ya estaba muerto. No entendía por qué no se moría. Siguió cortando las venas de su muñeca fantasma, pensando que todavía era de carne y hueso. Este espíritu permanecerá atado a lo terrenal hasta que empiece a darse cuenta de que ya está muerto y lo acepte. Hemos visto que muchos suicidas tienen dificultad en entender que están muertos. Con frecuencia, esto se debe al hecho de que todavía “se sienten” vivos y tienen un cuerpo astral. El problema se puede exacerbar especialmente debido a las falsas expectativas y a las creencias culturales, como pensar que no hay vida después de la muerte o la suposición de que deben estar dormidos hasta el día del Juicio Final. No obstante, el entendimiento y la aceptación de que están muertos puede ser el primer paso hacia la integración del alma y su avance en el reino de los espíritus.

Fuente: ¿Qué sucede realmente en el otro lado?, Pamela Rae Heath & Jon Klimo.

Continúa en "Almas perdidas. El suicidio II"

sábado, 14 de diciembre de 2013

Dulce niña de mi mente

Apareció de repente, de la nada, sin que nadie la esperara, una tarde gris plomiza de otoño, cuando las últimas luces del alba se escondían detrás de los tejados de las casas. Mis ojos, reflejados en el cristal de la ventana de la habitación, miraban en la calle la luz de una solitaria farola, que alumbraba el paso mojado por cientos de gotitas plateadas, lanzadas por los árboles que mecían sus ramas al viento.

Era una tarde fría y desapacible. En la habitación, el olor penetrante del incienso que permanecía en el ambiente después de la meditación, mantenía una gran paz en nuestro interior. Ángeles, recostada sobre la almohada de la cama, ojeaba interesada un libro sobre sanación que nos había recomendado un amigo. Cuando terminó de tomar unos apuntes, dejó el libro y el cuaderno sobre la mesilla, se quitó las gafas de lectura y sugirió:

- Acabo de terminar ¿te apetece poner música?

- ¿Que te apetece escuchar? – contesté, dejando de mirar por la ventana.

Mientras Ángeles reflexionaba, el silencio invadió nuevamente la estancia, un hilo fino y aromático de humo del incensario, se deslizó sobre nuestras cabezas. Pasado un instante, respondió:

- Lo que tu desees, sorprenderme.

Con pausado movimiento, conecté el ordenador portátil, y encendí el equipo de audio. Invadido todavía por mi mundo interior después de la meditación, comencé vagamente a buscar sin rumbo, entre los cientos de archivos musicales. El puntero del ratón recorría caóticamente las infinitas listas de archivos, hasta que de repente inconscientemente pinché uno de ellos. El sonido de una guitarra eléctrica rompió el silencio de la habitación, recorriendo un gran escalofrío mi cuerpo de pies a cabeza. Pasados unos segundos la aguda voz del cantante acompañó aquellos acordes diciendo:

Ella tiene una sonrisa
que me hace recordar
las memorias de mi niñez
cuando todo era tan fresco
como el brillo del cielo azul.


Miré a Ángeles que seguía recostada sobre la almohada, su semblante inmóvil mantenía su mirada fija en un punto. De repente frunció el ceño como intentando penetrar el vacío con su vista, se incorporó lentamente sentándose sobre la cama, y con gesto sorprendido persiguió algo por el interior de la habitación.

- ¿Que sucede? - pregunté.

- ¡Carlos!, hay una chica a tu lado bailando - dijo.

Un acto reflejo, me hizo mirar intuitivamente hacia ambos lados, mientras un nuevo escalofrío recorría mi cuerpo de pies a cabeza.

- Estamos solos - afirmé.

- Lleva medias de colores y tiene dos coletas largas que le caen por encima de los hombros – añadió sin reparar en mi respuesta.

- No cesa de bailar – exclamó sorprendida, persiguiéndola con su mirada por el vacío de la habitación.

Volví a mirar a ambos lados esta vez sin mover la cabeza. Podía intuir su presencia, pero no la veía, así que intenté perseguir su recorrido, guiado por la mirada de Ángeles.

- Lleva un vestido corto de lana, un pichi, y es morena.

- Me saluda con la mano según baila, dice que te conoce… y pide ayuda – continuó diciendo.

La clarividencia de Ángeles, le permitía describir con todo lujo de detalles aquel suceso. Desconcertado cerré mis ojos y empecé a relajar mi mente, para poder entrar en contacto con ella.

- Dice que la canción le gusta mucho. No para de bailar y bailar. Pide por favor que la ayudemos – añadió.

Coloqué los dedos índices sobre mis sienes, relajé mi mente aún más, y pedí que me mostrase su imagen. Pasados unos instantes se reveló fugazmente, mientras la canción continuaba diciendo:

Entonces y ahora cuando veo su rostro
me llevará a ese lugar tan especial
y si miro demasiado tiempo
probablemente me deprima y llore.


Aquella imagen me trasladó a mi adolescencia, encajando perfectamente en los recuerdos perdidos de mi memoria. Un nuevo escalofrío sacudió mi cuerpo de pies a cabeza. Claro que me conocía, por supuesto, y yo a ella, fuimos amigos, compartimos bellos momentos, reuniones, bailes, conciertos… Nuestra amistad parecía infinita envuelta por el despertar de la adolescencia. Pero ella desapareció, sin más, de repente, de la nada, igual que acababa de llegar bailando en este momento a nuestra habitación.

Oh dulce niña mía
Oh dulce amor mío.
Ella tiene los ojos
de los cielos mas azules
como si pensaran en la lluvia
odio mirar en esos ojos
y ver una mirada de dolor.


Era increíble, ahí estaba, después de tantos años. Aparecía y desaparecía a su antojo. La música acompañaba su danza, giraba armónicamente sacudiendo una y otra vez por toda la habitación, sus largas coletas negras.

Su cabello me recuerda
un lugar cálido y seguro
donde como un niño me escondería
y rezaría por los truenos y la lluvia.


Se sentía feliz bailando, sus brazos abiertos como aspas de molino, describían suaves balanceos. Su esbelta cintura de adolescente ondulaba al compás de la percusión. Adoraba la música y giro tras giro, vuelta tras vuelta, celebraba ese momento tan especial para ella, jamás había encontrado a nadie con quien poder hablar, y mucho menos que fueran capaces de ver su presencia.

¿A dónde vamos?
¿A dónde vamos ahora?


Hace ya cierto tiempo que sucedió esta maravillosa historia. Ahora estoy aquí de nuevo, sentado, mirando por la misma ventana el paso mojado, escribiendo este relato después de traducir al castellano esta canción, que sorprendentemente podría ilustrar lo sucedido.

Ella apareció de repente, de la nada, más de treinta años después de aquel inesperado accidente, pero por suerte pudimos ayudar a su espíritu, a continuar el recorrido de la verdadera existencia. Jamás había contado a Ángeles algo sobre ella, creo que su recuerdo no hubiera vuelto a mi memoria sin aquella inesperada aparición, pero nada sucede por casualidad. Ella nos necesitaba, pero nosotros a ella también. Fue nuestra primera experiencia en conducir a la luz a un alma perdida, pero además fue un gran paso en nuestro desarrollo espiritual, en el conocimiento del verdadero sentido de la vida, y de la ayuda mas allá de la dimensión en que nos encontramos.

¿A dónde vamos ahora?
Dulce niña
Dulce
Niña
Mía