“El Akasha, la Luz Astral, puede definirse como el Alma Universal, la Matriz del Universo, el Mysterium Magnum del cual todo cuanto existe ha nacido por separación o diferenciación. Es la causa de la existencia; llena todo espacio infinito… es el mismo espacio”. (H.P. Blavatsky).
Los registros Akáshicos son el conocimiento pasado, presente y futuro de todas los sucesos, palabras y pensamientos. Es la lectura del camino del Alma desde su creación, así como todas las posibilidades de desarrollo hacia la iluminacion del amor puro. Se menciona en todas las enseñanzas espirituales, en la Biblia se conoce como "Libro de la Vida". La apertura de los Registros Akáshicos consiste en la lectura de los registros del Alma, permitiendo que la información que proviene desde este profundo nivel espiritual sea desvelada. Los sucesos específicos sobre vidas pasadas pueden o no ser relevantes, lo que es generalmente relevante es la guía sobre como trabajar las conductas y patrones de la vida presente, y cuales son las oportunidades de crecimiento y dirección personal.
"He aquí el Akasha, las galerías y archivos donde esta escrito todo pensamiento y toda palabra, recorre estos registros impresos en la sustancia primaria de la que están formadas todas las cosas. Su finura es tan sensible que la más imperceptible vibración del éter en cualquier lugar del universo produce una impresión indeleble. Cuando la mente del hombre entra en sincronización con la mente cósmica, el hombre adquiere un reconocimiento consciente de las impresiones de la sustancia primaria y puede reunirlas y transcribirlas en cualquier lengua que le sea familiar". (Levi H. Dowling).
Todo es energía en el Universo. Esta energía vibra en diferentes frecuencias y dimensiones. Estas dimensiones están configuradas por espacios infinitos donde existen mundos sutiles no materiales. El único vehículo humano para alcanzar todos los niveles de frecuencias es el Alma, que a su vez es el vehículo del Espíritu.
"Por que el hombre no es su cuerpo ni su alma, es espíritu parte del espíritu cósmico. Por que el hombre espíritu, fue dotado de un alma para poder actuar en el plano intelectual y consciente, y de un cuerpo para actuar en el plano físico de manifestaciones corpóreas". (Levi H. Dowling).
Akasha es una palabra de origen sánscrito, que se utiliza para denominar el plano de la conciencia cósmica que actúa como archivo. En este plano están impresos todos los eventos, situaciones, pensamientos, emociones y acciones del ser humano. Allí esta registrada toda la historia del planeta, se halla escrito el propósito en la vida así como la historia personal integra de cada uno de nosotros, además del programa de destino futuro según nuestro karma.
Estos “archivos” revelan situaciones que en el presente ayudan a esclarecer el por qué de nuestras elecciones, experiencias de vida, y vínculos, conteniendo toda la información acumulada encarnación tras encarnación. Cada ser al desprenderse de la Fuente e ingresar en los diferentes planos de la materia, emite un sonido o tono propio. Esta vibración es la que nos permite acceder a la información álmica individual.
A través de los Registros Akashicos podemos liberar y sanar muchos aspectos kármicos, revisar estas situaciones kármicas contribuirá a conocer el verdadero propósito de nuestra vida.
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martes, 11 de febrero de 2014
jueves, 8 de agosto de 2013
El sendero
Busco al espíritu superior que vestido de alma mora dentro de mi, mi parte divina, le pido que se muestre y me inunde con su sabiduría para hollar su sendero.
Y con voz clara dice: Oh, hijo del hombre, que así sea, tu debes conocer el Amor, por que tu lo deseas, tu lo has pedido... por que este es el soberano bálsamo para todas las heridas del hombre y el remedio de todos sus males y debes ser dotado tu y todos los hombres de Sabiduría, de Poder y de un Corazón que comprenda.
He aquí el Akasha, las galerías y archivos donde esta escrito todo pensamiento y toda palabra, recorre estos registros impresos en la sustancia primaria de la que están formadas todas las cosas. Su finura es tan sensible que la más imperceptible vibración del éter en cualquier lugar del universo produce una impresión indeleble. Cuando la mente del hombre entra en sincronización o en resonancia con la mente cósmica, el hombre adquiere un reconocimiento consciente de las impresiones de la sustancia primaria y puede reunirlas y transcribirlas en cualquier lengua que le sea familiar. Oye pues mis palabras hijo del hombre, anda estas galerías místicas y léelas, allí encontraras un mensaje para todo aquel que quiera escucharlo.
Y dándome sabiduría, aparece ante mi la encarnación de la verdad como madre de las virtudes y de las armonías de la vida y me muestra a través de sentimientos, una ilusión transitoria en su reverso, que manifiesta falsedad, donde se esconde y se cobija el odio y la calumnia y en su larga sombra la lascivia y el robo y más allá el asesinato y todo aquello que hace daño. Un sendero fácil de encontrar pero pobre en resultados, bendiciones y paz, que en principio ofrece placer rápido, goces y ganancias satisfactorias, pero que da intranquilidad y miseria, orillado de bellos árboles de frutos hermosos a la vista y agradables al olfato, pero repletos de gusanos de amargura. Y en espíritu recorro ese sendero ilusorio y transitorio frente a las cosas que nunca cambian, la morada de un demonio viviente perteneciente a otro mundo, del que el hombre huye buscando la salvación, un mito hecho de aire y vestido con la sombra del pensamiento.
Y comprendo que el único diablo del que el hombre tiene que redimirse es su ego, su yo inferior, si el hombre ha de encontrar al diablo, tiene que buscarlo dentro de si mismo, su nombre es ego.
Y comprendo que si el hombre ha de encontrar a su salvador, tiene que buscarlo dentro de si mismo, y cuando el ego demonio ha sido destronado, el salvador Amor, será alzado al trono del poder.
Y con voz clara dice: Oh, hijo del hombre, el David de luz es pureza, que mata al fuerte Goliat de oscuridad, y que sienta al verdadero rey, al Amor, en lo más elevado del ser, en el sitio que le corresponde, en su trono.
En el uno infinito manifestado, comprende la omnipotencia del espíritu superior y del hombre. Siente la Santa Respiración sobre ti y bebe de la sabiduría de la inteligencia suprema, llega al conocimiento y conciencia del cristo o amor cósmico.
Por que el hombre no es su cuerpo ni su alma, es espíritu parte del espíritu cósmico. Por que el hombre espíritu, fue dotado de un alma para poder actuar en el plano intelectual y consciente, y de un cuerpo para actuar en el plano físico de manifestaciones corpóreas. Pero el hombre como todo otro pensamiento de Dios, no fue sino semilla, una semilla dentro de la cual se contienen las potencias de Dios, exactamente como toda semilla de planta de la tierra contiene en lo más profundo de si misma, los atributos de cada una de las partes de esa planta especial.
Escúchame hijo del hombre, así pues, el hombre espíritu como semilla de Dios, contiene en lo más profundo de si mismo, los atributos de cada una de las partes de Dios. Ahora bien las semillas son perfectas, tan perfectas como sea perfecto quien les dio origen, pero no están desarrolladas en el plano de las formas manifestadas.
Y dándome sabiduría la Santa Respiración me invade y comprendo que la sequía para la semilla manifestada en planta, es para el hombre la sequía en su espiritualidad, y el viento que la zarandea intentándola quebrar y hacerla crecer torcida, es para el hombre el viento de tentaciones que acompañan su vida, y sus ramas quebradas cerradas con nudos, son para el hombre sus experiencias y el recuerdo a través de ellas, de quien es realmente.
Pero en espíritu me lleva al bosque, donde las gigantes secuoyas que alzan su copa buscando la luz, muestran el camino, a las pequeñas plantas recién brotadas de sus semillas.
Y con voz clara dice, oh, hijo del hombre, tú que deseas beber del pozo de la sabiduría, tú que lo has pedido… que así sea. El Sembrador de todo lo que es, arrojó esta semilla humana en el suelo del alma, y el hombre llegó a ser un alma viviente. La semilla humana que procede del corazón de Dios mismo, debe ser plantada hondamente en un suelo que la permita crecer y desarrollarse, exactamente como se desarrolla la joven secuoya. El hombre espíritu es perfecto, debe recordarlo en todos los caminos de la vida, y manifestarlo en su naturaleza carnal, llegando a conocer y ser la fortaleza de Dios en manifestación.
El hombre alcanzará su herencia, su verdadero estado, comprendiendo penas y pruebas múltiples, pero los espíritus del Dios omnipotente serán sus protectores y sus guías y le conducirán al éxito. El hombre conquistará el plano físico, y cuando haya vencido todos los enemigos del alma, la semilla habrá germinado plenamente y se transformará en la Santa Respiración. El alma habrá llenado su misión y el hombre no la necesitará más, habrá alcanzado la bendición de la perfección y será uno con Dios.
Ves en paz, hijo del hombre.
Fuente: Evangelio acuariano (Levi H. Dowling)
Y con voz clara dice: Oh, hijo del hombre, que así sea, tu debes conocer el Amor, por que tu lo deseas, tu lo has pedido... por que este es el soberano bálsamo para todas las heridas del hombre y el remedio de todos sus males y debes ser dotado tu y todos los hombres de Sabiduría, de Poder y de un Corazón que comprenda.
He aquí el Akasha, las galerías y archivos donde esta escrito todo pensamiento y toda palabra, recorre estos registros impresos en la sustancia primaria de la que están formadas todas las cosas. Su finura es tan sensible que la más imperceptible vibración del éter en cualquier lugar del universo produce una impresión indeleble. Cuando la mente del hombre entra en sincronización o en resonancia con la mente cósmica, el hombre adquiere un reconocimiento consciente de las impresiones de la sustancia primaria y puede reunirlas y transcribirlas en cualquier lengua que le sea familiar. Oye pues mis palabras hijo del hombre, anda estas galerías místicas y léelas, allí encontraras un mensaje para todo aquel que quiera escucharlo.
Y dándome sabiduría, aparece ante mi la encarnación de la verdad como madre de las virtudes y de las armonías de la vida y me muestra a través de sentimientos, una ilusión transitoria en su reverso, que manifiesta falsedad, donde se esconde y se cobija el odio y la calumnia y en su larga sombra la lascivia y el robo y más allá el asesinato y todo aquello que hace daño. Un sendero fácil de encontrar pero pobre en resultados, bendiciones y paz, que en principio ofrece placer rápido, goces y ganancias satisfactorias, pero que da intranquilidad y miseria, orillado de bellos árboles de frutos hermosos a la vista y agradables al olfato, pero repletos de gusanos de amargura. Y en espíritu recorro ese sendero ilusorio y transitorio frente a las cosas que nunca cambian, la morada de un demonio viviente perteneciente a otro mundo, del que el hombre huye buscando la salvación, un mito hecho de aire y vestido con la sombra del pensamiento.
Y comprendo que el único diablo del que el hombre tiene que redimirse es su ego, su yo inferior, si el hombre ha de encontrar al diablo, tiene que buscarlo dentro de si mismo, su nombre es ego.
Y comprendo que si el hombre ha de encontrar a su salvador, tiene que buscarlo dentro de si mismo, y cuando el ego demonio ha sido destronado, el salvador Amor, será alzado al trono del poder.
Y con voz clara dice: Oh, hijo del hombre, el David de luz es pureza, que mata al fuerte Goliat de oscuridad, y que sienta al verdadero rey, al Amor, en lo más elevado del ser, en el sitio que le corresponde, en su trono.
En el uno infinito manifestado, comprende la omnipotencia del espíritu superior y del hombre. Siente la Santa Respiración sobre ti y bebe de la sabiduría de la inteligencia suprema, llega al conocimiento y conciencia del cristo o amor cósmico.
Por que el hombre no es su cuerpo ni su alma, es espíritu parte del espíritu cósmico. Por que el hombre espíritu, fue dotado de un alma para poder actuar en el plano intelectual y consciente, y de un cuerpo para actuar en el plano físico de manifestaciones corpóreas. Pero el hombre como todo otro pensamiento de Dios, no fue sino semilla, una semilla dentro de la cual se contienen las potencias de Dios, exactamente como toda semilla de planta de la tierra contiene en lo más profundo de si misma, los atributos de cada una de las partes de esa planta especial.
Escúchame hijo del hombre, así pues, el hombre espíritu como semilla de Dios, contiene en lo más profundo de si mismo, los atributos de cada una de las partes de Dios. Ahora bien las semillas son perfectas, tan perfectas como sea perfecto quien les dio origen, pero no están desarrolladas en el plano de las formas manifestadas.
Y dándome sabiduría la Santa Respiración me invade y comprendo que la sequía para la semilla manifestada en planta, es para el hombre la sequía en su espiritualidad, y el viento que la zarandea intentándola quebrar y hacerla crecer torcida, es para el hombre el viento de tentaciones que acompañan su vida, y sus ramas quebradas cerradas con nudos, son para el hombre sus experiencias y el recuerdo a través de ellas, de quien es realmente.
Pero en espíritu me lleva al bosque, donde las gigantes secuoyas que alzan su copa buscando la luz, muestran el camino, a las pequeñas plantas recién brotadas de sus semillas.
Y con voz clara dice, oh, hijo del hombre, tú que deseas beber del pozo de la sabiduría, tú que lo has pedido… que así sea. El Sembrador de todo lo que es, arrojó esta semilla humana en el suelo del alma, y el hombre llegó a ser un alma viviente. La semilla humana que procede del corazón de Dios mismo, debe ser plantada hondamente en un suelo que la permita crecer y desarrollarse, exactamente como se desarrolla la joven secuoya. El hombre espíritu es perfecto, debe recordarlo en todos los caminos de la vida, y manifestarlo en su naturaleza carnal, llegando a conocer y ser la fortaleza de Dios en manifestación.
El hombre alcanzará su herencia, su verdadero estado, comprendiendo penas y pruebas múltiples, pero los espíritus del Dios omnipotente serán sus protectores y sus guías y le conducirán al éxito. El hombre conquistará el plano físico, y cuando haya vencido todos los enemigos del alma, la semilla habrá germinado plenamente y se transformará en la Santa Respiración. El alma habrá llenado su misión y el hombre no la necesitará más, habrá alcanzado la bendición de la perfección y será uno con Dios.
Ves en paz, hijo del hombre.
Fuente: Evangelio acuariano (Levi H. Dowling)
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